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DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS DE LAS OBLIGACIONES CIVILES Y MERCANTILES

No existe una teoría independiente de las obligaciones mercantiles; en todo lo fundamental, como concepto, modalidades, validez e invalidez, nacimiento y extinción, las obligaciones mercantiles se rigen por las mismas disposiciones que las obligaciones civiles, en consecuencia al tratar de las obligaciones mercantiles solamente se consideran aquellos aspectos diferentes por la naturaleza propia del derecho mercantil.

Diferencias

  1. Todas las obligaciones Mercantiles son onerosas de conformidad a lo establecido en el Articulo 946 del Código de Comercio; contrario Sensu, las obligaciones civiles, pueden ser gratuitas u onerosas, Articulo 1311 del Código Civil. ejemplo es que no existe donación mercantil ni comodatos mercantiles, el crédito mercantil siempre produce intereses, el mandato mercantil siempre da derecho al mandatario a cobrar el pago correspondiente. Esta característica nace de la naturaleza misma del comercio que es una actividad económica que tiene por objeto rendir utilidades a quien la preste.
  2. Obligaciones mercantiles deben de cumplirse con la diligencia de un buen comerciante en negocio propio, de conformidad a lo establecido en el Artículo 947 del Código de Comercio; las obligaciones civiles, deben de cumplirse como un buen padre de familia, de acuerdo a lo establecido en el Artículo 42 inciso 4 del Código Civil.
  3. En el derecho Mercantil solamente deben de ser solemnes los contratos que el mismo Código de Comercio y las leyes Especiales establezcan de conformidad a lo establecido en el Artículo 948 del Código de Comercio, en los contratos civiles los contratos pueden ser real, solemne y consensual, de conformidad a lo establecido en el Artículo 1314 del Código Civil.
  4. En las obligaciones del Derecho Mercantil se reconocerá el término de gracia o de cortesía, de conformidad a lo establecido en el Artículo 950 del Código de Comercio, en las obligaciones civiles, no se reconoce el término de gracia o de cortesía de conformidad a lo establecido en el Artículo 1363 del Código Civil.
  5. Por la seguridad que debe darse al público en todas las relaciones mercantiles, la solidaridad se presume en lo mercantil; es decir, que toda obligación mercantil suscrita por varias personas es solidaria a menos que se parte lo contrario. En lo civil la solidaridad debe pactarse expresamente, pues si no se pacta, cada obligado responde únicamente de su cuota; en lo mercantil la solidaridad es la regla; cuando no se quiere que exista solidaridad en una obligación suscrita por varias personas es necesario derogarla por pacto.
  6. En materia civil se otorga un interés legal fijado por la ley en forma anual; en materia mercantil dadas las fluctuaciones correspondientes del mercado, no es posible fijar una tasa determinada de interés legal; en vista de ello la única solución posible es la de que se fije periódicamente por alguna autoridad que tenga la capacidad suficiente de apreciar las condiciones propias del mercado; la periodicidad tampoco puede determinarse por la naturaleza incierta de las fluctuaciones por lo que deberá quedar a criterio prudencial de la autoridad encargada de fijar la tasa.
  7. Solamente serán aquellos contratos que sean declarados tales en la ley aplicable, esto es si son celebrados en El Salvador, en el código de comercio o en las leyes especiales salvadoreñas; si son celebrados en el extranjero en la ley del lugar de la celebración.
  8. Siempre que la exigibilidad de una obligación haya quedado a voluntad del acreedor, el deudor tiene derecho a exigir que se fije judicialmente plazo. En lo civil el derecho a pedir que el juez fije el plazo para el cumplimiento de una obligación nace de la circunstancia de o haberse señalado este en el texto del contrato respectivo y de la de que del mismo texto aparezca que se quiso dar algún termino al deudor; en todo caso no habiendo plazo señalado en el contrato la obligación es exigible al día siguiente si es ejecutiva o dentro de 10 días siguientes si es ordinaria. En consecuencia las disposiciones mercantiles implican una modificación de las disposiciones civiles correspondientes.
  9. La mora del acreedor puede presentarse en dos ocasiones: a) cuando sin motivo justo se niega a recibir el pago que se le ofrece, judicialmente o notarialmente si el objeto de la obligación consistente en la entrega de bienes muebles que se debe verificarse en el domicilio del acreedor, el ofrecimiento debe ser real o sea acompañado de las cosas que se deben, en cualquier otro caso, bastara el requerimiento de recibir , hecho con las formalidades indicadas al principio de este ordinal . b) cuando no realice los actos necesarios para que el deudor pueda cumplir su obligación, como cuando se le debe una maquinaria instalada y el acreedor no pone la condición necesaria del lugar en que debe instalarse, siempre que el acreedor caiga en mora de recibir, el deudor se podrá liberar en cualquiera de las formas siguientes :
    • Consignando lo adeudado en el juzgado correspondiente
    • Depositando las cosas adeudadas, si se tratare de dinero o títulos valores en un banco y si se trataré de otra clase de bienes en un almacén de depósito.
  10. Las empresas mercantiles son responsables del dolo o culpa imputable a la persona de su titular o a las personas que utilice ocasionalmente en el cumplimiento de las obligaciones propias de su giro, esta responsabilidad no pude eludirse por pacto entre las partes.
  11. Por regla general en lo mercantil el acreedor goza del derecho de retención para garantizarse del pago de créditos vencidos a su favor sobre bienes de su deudor que tenga lícitamente en su poder de los que pudiere disponer por medio de títulos valores representativos si se ha hecho uso del derecho de retención, la transmisión de los bienes hecha por el deudor a favor de terceros no afectan este derecho. También podrá el acreedor hacer uso del derecho de retención de créditos no vencidos en caso de quiebra, suspensión de pagos o concursos del deudor, pero si estas son provenientes de la enajenación, reparación o conservación de los bienes retenidos.
  12. Cuando existen obligaciones mercantiles entre comerciantes, el acreedor tiene derecho a librar letras de cambio a cargo de su deudor hasta por el importe del crédito, salvo que se haya pactado expreso en contrario; si el librado acepta las letras tiene derecho a abonar el importe de cada una de ellas desde el momento de su aceptación a la cuenta que adeuda al librador.
  13. El acreedor moroso deberá al acreedor los intereses pactados o en su defecto los intereses legales, estos intereses se consideran como equivalentes a los daños y perjuicios; si se adeuda cosa cierta los intereses se calcularan sobre su estimación, y esta estimación se hará de acuerdo con el convenio celebrado entre las partes o no habiendo será el precio que la cosa tenga al momento de del día del vencimiento.
  14. La prescripción extintiva de las acciones en materia mercantil se rige por las mismas reglas que en materia civil, salvo que los plazos son mucho más cortos, debido a la necesidad que tiene el comercio de una mayor rapidez en sus operaciones, lo que implica establecer un periodo más corto la estabilidad de sus relaciones. En consecuencia la prescripción se interrumpe de la misma forma que la prescripción civil, puede sanearse por reconocimiento del deudor o pacto celebrado entre partes y no puede decretarse de oficio sino que tiene que ser alegada por el deudor.
  15. La caducidad procede de pleno derecho y consiste en la invalidación de la obligación, por no haberse llenado dentro del plazo correspondiente, requisitos indispensables para la conservación de las acciones. En consecuencia la caducidad debe decretarse de oficio porque la obligación caducada ha dejado de existir de pleno derecho.

Semejanzas

  1. Los principios informadores del Derecho Mercantil; lo encuadran dentro de la categoría del derecho privado ya que se refiere a las relaciones entre individuos y conjunto de individuos que actúan en régimen de igualdad entre ellos, sin que ninguno ostente un poder de dominación sobre otro. Es lógico por lo tanto que el mayor número de afinidades se produzca dentro del campo del derecho civil.
  2. La capacidad del comerciante se rige por las reglas más flexibles que la capacidad civil para contratar. No solamente tienen capacidad para ser comerciantes aquellas que la tienen en civil para contratar y obligarse sino que se concede capacidad plena a personas que en lo civil la tienen restringida.